...
Los dos discutían sobre lo que parecía ser el tema estrella de todas las conversaciones. Lios de chicos y de chicas. Enric se mostraba como un Gurú del tema.
Enric: -Repite conmigo mil veces; No quiero enamorarme, no quiero enamorarme, no quiero...
...
...
¿Ya?
Te has enamorado!
Corre por las venas como algo que no te esperas, como una carta que no esperabas. Si, en el juego de miradas algún matiz se perdió, cuando te das cuenta de que no puedes dejar de mirar a esa persona. De todas las complicaciones posibles se vuelve la que más, y en la puerta 1 tienes un mal recuerdo, en la 2 tienes algo que explicar, en la 3 tu corazón hecho pedazos hace poco. Hay que decidirse...
Sables: -Si, quiero cambiarlas por la caja que contiene su mirada!
Enric: - Muy bien! Lo sabes. Cierto? Va a acabar mal, pero tú te vas a tirar a la piscina y vas a arrastrar todo lo que vaya detrás. La vas a cagar ventanitas!!! Háblame de esa persona anda.
(Le dice "ventanitas" porque el chico que le gusta a Sables, "dragoncete", es su vecino del edificio de en frente)
Sables: -No.
Enric: -Venga, pues para otro día! Con todo esto... Sabes si tienes alguna posibilidad con él?
Sables: -Resulta que no se sabe nada. Pero todo apunta a que no, porque la historia es un poco complicada. Supongo que me he pasado de la raya y he cometido algún error, puesto que en vez de acercarse lo que hace es mirarme menos, y eso como que me tira para atrás. Ni me contesta a los whatsapp, que me lo he instalado de propio para ver lo que hace.
Enric: -Jajaja. No me digas? Seguro que hasta tiene pareja!
Sables: -Es más... Seguro que le gusta la carne.
Enric: -Entonces? OLVIDATE! Es una locura. No vas a poder retener a una persona con esa actitud casi enfermiza. Mira... La esperanza es lo único que se pierde, pero... Según veo mejor déjalo.
Sables: -Y tú? Me vas a decir que tu caso es más esperanzador que el mío. Anda y que te den viento fresco.
Enric: -Yo...
Estoy destinado a eso. Precisamente por eso te lo digo. Además, no metas a Ariana en esto, si la he conocido hace poco
Sables: (le observa) -Te ha cambiado la cara. No haces más que hablar de ella todo el rato, y estás como distraído, pensando a ver qué vas a hacer. Tiene pareja, o sea que punto pelota.
Enric: -Si me dieran un euro cada vez que he visto esa situación.
Sables: -Mira.. jajaja! No me has negado nada! Estás atontado!
Enric: (balucea un insulto y se muerde el labio interior) - Y tu obsesionado con un hetero!
Mira, lo que haga con mi vida será asunto mío. Si no quieres oir nada que no te guste no pidas consejos. Hala!
Sables: -¿Qué vas a hacer entonces, Romeo?
Enric: -Lo de siempre. Apartarme con elegancia. Así nada saldrá mal. Prefiero ser un cabrón a que me la hagan otra vez. Y tú... Deberías hacer lo mismo. Haz como yo. Es un consuelo.
Sables: -Y que haces tú en estos casos, Adrien Brody? Ilumíname! (se cachondea)
Enric: -Jugar al qué hará. Pensar que aunque sea por un momento, se ha acordado de mi de algún "ratete" divertido. Y en plan consolarse engañándose a uno mismo y creer que le has dejado huella y que te echa de menos o algo, o que le gustaría verte otra vez. Tipo las pelis que destilan "moñeces" por cada plano. Al final vas a buscar a esa persona, en silencio, y serás diplomático, tanto... que no se va a dar ni cuenta de que por dentro, ardes en deseo de hacer que se derrita y que tenga ganas de tatuarse cada una de las letras de mi nombre...
Sables: -Menos mal que son cuatro letras! (se ríe a carcajadas). Has dicho mi nom...
Enric: -Calla! Que me cortas el momento. Pues eso... Ya me estaba encendiendo. Estaba generalizando. (Enric se enrojece rápidamente)
Sables: -Mírate, dando consejos. ¿Sabes qué? Das pena. No le digas eso más a nadie porque pareces el perfecto mártir de un poema de Béquer... Bueno, Gustavito por lo menos algo pillaba! (sigue mofándose)
Enric: -Pero amigo; No es el amor, nada más que eso? Sentir la amargura que te invade cuando has leído lo mismo que la otra persona que tienes en frente y te mira, pero habéis hilado un final distinto, y tú te quemas, y la otra persona... Sólo lo sabe ella. Pero...
Lo que te queda a ti, lo que tienes tú, lo que sientes. Es perfecto. Y eso no se puede cambiar. Nadie puede arrebatártelo, ni si quiera tu mismo a base de intentar obviarlo. Eso pasa y pasa. Y punto.
Sables: -Casi me seduces, pero yo no podría hacer eso. Tengo que darme el golpe y tengo que saber la opinión de la otra persona, aunque me duela.
Enric: -Entonces, amigo... Cuando te la des yo estaré aquí para apoyarte, y tal vez te hable de cómo acabé con esa persona, porque tiempo después acabó buscándome ya que un día se acordó de no se qué, en un sueño tonto, y salía yo. (sonríe levemente, como acariciando una victoria)
Sables: -La esperanza es lo último que se pierde. Si?
Enric: -Lo último. Me voy a dormir. Te deseo suerte con tu compañero del armario sin cerradura (guiña el ojo)
Sables: -Buenas noches guapo. Y tú ve a por ella, que estoy harto de que vayas de durete por la vida!
Y Enric se sentó en su habitación y volvió a sentir una vez más, como siempre, ese "runrún". Dudaba si lo que defendía era lo correcto o debería intentar ser como antes. Un temerario. Pero eso ya hoy no. Mañana por la noche, cuando se junten las luciérnagas a escucharle cantar al horizonte. Esperando que algún día las cosas cambien, y se haga viejo pensando. Dio dos palmadas y dijo:
-Luces fuera.
...
Los dos discutían sobre lo que parecía ser el tema estrella de todas las conversaciones. Lios de chicos y de chicas. Enric se mostraba como un Gurú del tema.
Enric: -Repite conmigo mil veces; No quiero enamorarme, no quiero enamorarme, no quiero...
...
...
¿Ya?
Te has enamorado!
Corre por las venas como algo que no te esperas, como una carta que no esperabas. Si, en el juego de miradas algún matiz se perdió, cuando te das cuenta de que no puedes dejar de mirar a esa persona. De todas las complicaciones posibles se vuelve la que más, y en la puerta 1 tienes un mal recuerdo, en la 2 tienes algo que explicar, en la 3 tu corazón hecho pedazos hace poco. Hay que decidirse...
Sables: -Si, quiero cambiarlas por la caja que contiene su mirada!
Enric: - Muy bien! Lo sabes. Cierto? Va a acabar mal, pero tú te vas a tirar a la piscina y vas a arrastrar todo lo que vaya detrás. La vas a cagar ventanitas!!! Háblame de esa persona anda.
(Le dice "ventanitas" porque el chico que le gusta a Sables, "dragoncete", es su vecino del edificio de en frente)
Sables: -No.
Enric: -Venga, pues para otro día! Con todo esto... Sabes si tienes alguna posibilidad con él?
Sables: -Resulta que no se sabe nada. Pero todo apunta a que no, porque la historia es un poco complicada. Supongo que me he pasado de la raya y he cometido algún error, puesto que en vez de acercarse lo que hace es mirarme menos, y eso como que me tira para atrás. Ni me contesta a los whatsapp, que me lo he instalado de propio para ver lo que hace.
Enric: -Jajaja. No me digas? Seguro que hasta tiene pareja!
Sables: -Es más... Seguro que le gusta la carne.
Enric: -Entonces? OLVIDATE! Es una locura. No vas a poder retener a una persona con esa actitud casi enfermiza. Mira... La esperanza es lo único que se pierde, pero... Según veo mejor déjalo.
Sables: -Y tú? Me vas a decir que tu caso es más esperanzador que el mío. Anda y que te den viento fresco.
Enric: -Yo...
Estoy destinado a eso. Precisamente por eso te lo digo. Además, no metas a Ariana en esto, si la he conocido hace poco
Sables: (le observa) -Te ha cambiado la cara. No haces más que hablar de ella todo el rato, y estás como distraído, pensando a ver qué vas a hacer. Tiene pareja, o sea que punto pelota.
Enric: -Si me dieran un euro cada vez que he visto esa situación.
Sables: -Mira.. jajaja! No me has negado nada! Estás atontado!
Enric: (balucea un insulto y se muerde el labio interior) - Y tu obsesionado con un hetero!
Mira, lo que haga con mi vida será asunto mío. Si no quieres oir nada que no te guste no pidas consejos. Hala!
Sables: -¿Qué vas a hacer entonces, Romeo?
Enric: -Lo de siempre. Apartarme con elegancia. Así nada saldrá mal. Prefiero ser un cabrón a que me la hagan otra vez. Y tú... Deberías hacer lo mismo. Haz como yo. Es un consuelo.
Sables: -Y que haces tú en estos casos, Adrien Brody? Ilumíname! (se cachondea)
Enric: -Jugar al qué hará. Pensar que aunque sea por un momento, se ha acordado de mi de algún "ratete" divertido. Y en plan consolarse engañándose a uno mismo y creer que le has dejado huella y que te echa de menos o algo, o que le gustaría verte otra vez. Tipo las pelis que destilan "moñeces" por cada plano. Al final vas a buscar a esa persona, en silencio, y serás diplomático, tanto... que no se va a dar ni cuenta de que por dentro, ardes en deseo de hacer que se derrita y que tenga ganas de tatuarse cada una de las letras de mi nombre...
Sables: -Menos mal que son cuatro letras! (se ríe a carcajadas). Has dicho mi nom...
Enric: -Calla! Que me cortas el momento. Pues eso... Ya me estaba encendiendo. Estaba generalizando. (Enric se enrojece rápidamente)
Sables: -Mírate, dando consejos. ¿Sabes qué? Das pena. No le digas eso más a nadie porque pareces el perfecto mártir de un poema de Béquer... Bueno, Gustavito por lo menos algo pillaba! (sigue mofándose)
Enric: -Pero amigo; No es el amor, nada más que eso? Sentir la amargura que te invade cuando has leído lo mismo que la otra persona que tienes en frente y te mira, pero habéis hilado un final distinto, y tú te quemas, y la otra persona... Sólo lo sabe ella. Pero...
Lo que te queda a ti, lo que tienes tú, lo que sientes. Es perfecto. Y eso no se puede cambiar. Nadie puede arrebatártelo, ni si quiera tu mismo a base de intentar obviarlo. Eso pasa y pasa. Y punto.
Sables: -Casi me seduces, pero yo no podría hacer eso. Tengo que darme el golpe y tengo que saber la opinión de la otra persona, aunque me duela.
Enric: -Entonces, amigo... Cuando te la des yo estaré aquí para apoyarte, y tal vez te hable de cómo acabé con esa persona, porque tiempo después acabó buscándome ya que un día se acordó de no se qué, en un sueño tonto, y salía yo. (sonríe levemente, como acariciando una victoria)
Sables: -La esperanza es lo último que se pierde. Si?
Enric: -Lo último. Me voy a dormir. Te deseo suerte con tu compañero del armario sin cerradura (guiña el ojo)
Sables: -Buenas noches guapo. Y tú ve a por ella, que estoy harto de que vayas de durete por la vida!
Y Enric se sentó en su habitación y volvió a sentir una vez más, como siempre, ese "runrún". Dudaba si lo que defendía era lo correcto o debería intentar ser como antes. Un temerario. Pero eso ya hoy no. Mañana por la noche, cuando se junten las luciérnagas a escucharle cantar al horizonte. Esperando que algún día las cosas cambien, y se haga viejo pensando. Dio dos palmadas y dijo:
-Luces fuera.
...
No hay comentarios:
Publicar un comentario