1 de noviembre de 2010

Noche de noviembre (relato corto)

“Caía pesada en Noviembre, por siempre odiada.
Del mal abismo que se cernía, noche y día
En esta aún más oscura penumbra, me mataba
El deseo de volver a reír, el alma mía”.


A las nueve horas de alguna noche de noviembre del año dos mil ocho. Destino a mi casa durante dos largas horas de recorrido. Dos largas y horribles horas que se convierten en un auténtico infierno. Es gracioso, porque lo que me inculcaron como infierno es más como lo recuerdo de mano del gran Virgilio, o de Dante si gustan de las posteriores modificaciones. Así, lleno de fuego por todas partes y de llantos de almas condenadas pidiendo a gritos redención.


Ahora, que también me hace pensar que el mal puede alojarse en cualquier sitio y de la forma más inverosímil. Si me permiten dejar de divagar y centrarme en lo importante; No veo nada


Tras los rápidos movimientos de mis limpiaparabrisas distingo una señal que me informa, que aún estoy a setenta kilómetros de mi casa. Setenta kilómetros de agua. Está lloviendo endiabladamente, tanto que los golpes de las gotas contra la chapa de mi coche ni siquiera me permiten oír el molesto ruido del motor de mi viejo coche. Una lata de cerveza a medias en el posavasos, un cigarro encendido que se agota en el cenicero. La radio que normalmente está iluminada y mandando a los altavoces escupir música, apagada.


-¡Por dios!- Si me parara ahora la policía, ni se imaginan la cara que llegarían a poner si me ven en estas condiciones.


Estaba alarmantemente borracho, con la ropa manchada de barro, la barba de cuatro días, y mi cara; ¡Qué decir de mi cara! Sinceramente, parecerá patético, pero no sabría decirles que me agobiaba más; Si la incesante lluvia del exterior, o el ejército de lágrimas que esprintaba por toda mi cara. Estaba llorando, y estaba destrozado.


La había dejado. Después de una fuerte discusión que fue la gota colmante, tuve que huir y tomar la decisión más dolorosa que puede tomar alguien cuando está enamorado. La decisión de dejar a la persona que más quieres, porque no puedes más, porque te hace daño, y sabes que, si no haces algo al respecto, bien puedes llegar a morir.
La travesía se hace realmente larga, como una procesión en la que no puede uno torcer la calle y parar a tomarse algo, o como una película infumable de la que tienes que hacer un resumen. Ya sé que la decisión la tomé yo, pero no tuve otra opción y ahora tengo que seguir hasta que esté lo suficientemente lejos como para no volver como un rayo a la primera llamada. Aunque ahora mismo lo haría…


La verdad es que si ahora mismo sonara el teléfono, no tardaría mucho en cogerlo. Ni siquiera está apagado, ni tirado por ningún sitio. Está emparedado entre mis piernas con la pantalla apuntando hacia mi barbilla, como si estuviera esperándola, y deseando volver atrás.


¿Cómo puedo estar actuando así, aun a expensas de lo que estoy contando, y aun sabiendo claramente en mi interior que no quiero volver a saber nada de ella? Será el amor que, como el infierno, también se disfraza y por lo tanto, confunde.


Me da la sensación de que se ilumina el teléfono. ¿Por qué miro hacia abajo? Algo me ciega. De repente dejo de oír la lluvia y hay un silencio y una claridad inquietantes. Pero sólo por un segundo…


Todo se detiene con un estrepitoso golpe. La chapa de mi coche ha cambiado la sinfonía de gotas por un sonido más contundente y rotundo. Ahora siento la lluvia mientras me moja entrando en mi coche por donde antes había un cristal. Esto es demasiado doloroso, pero en mi cuerpo no siento nada. La pantalla de mi teléfono móvil es lo único que sigue iluminado, y en ella leo su nombre. Es ella. Ni siquiera puedo hablar debido a mis heridas mortales, pero digo por dentro;


-Lo siento, no voy a poder cogerlo, pero te quiero. Adiós…-


Carlos Conde

6 comentarios:

Unknown dijo...

No se corten con los comentarios... Gracias por haberlo leído, esto ya es muy importante para mí.

Anónimo dijo...

joer carlos me han entrao hasta escalofrios leyendo tu relato.Me gusta mucho tu forma de expresarte.sigue asi xk te ira genial en la vida xk tienes mucho talento para escribir.Espero ke todo te vaya muy bien y nos sigas sorprendiendo cada dia con estas historias ke salen de ti. sigue asi, no cambies nunka y decirte ke desde hoy tienes una fan mas jeje..un besazo enorme de tu amiga ke te lo mereces.
@---( RACHEL )---@

Anónimo dijo...

como definir esto con una sola palabra ... impresionante!!

Unknown dijo...

Muy bueno, capta la atencion desde el primer parrafo, con muy buenos recursos, sin ser pesado, y con una descrictiva muy buena, ehnorabuena, me ha gustado mucho.

Elegance dijo...

muy bueno carlos... personas como nosotros necesitamos un blog para escribir mejor lo que sentimos y lo que imaginamos...
un besito de la zamorana

UglyCinderella dijo...

la verdad, no se por donde empezar. el entrelazado de tus palabras ha dado lugar a un nuevo sentimiento en mí. Quizas nunca habré tenido el coraje de dejasr atras aquello que me hacia tanto daño, e ir hacia adelante con el corazón el la mano. Pero despues de haber leído tus líneas, otro valor ha florecido en mí. El valor de decir a la gente lo que de verdad sientes, lo que te atormenta, lo que te hace feliz... por eso, y por muchisimo mas, te doy las gracias por ser como eres, por exponer tus sentimientos al alcance de los menos afortunados, de los que no tenemos la dicha de saber relatar con palabras lo que por nuestro corazón pasa... Eres fuerte, mucho mas que otros, tu mente puede ir mas alla de cualquier otro factor exerno y superficial. Y, por último, te pido que hagas uso de ello y que te abras con las personas que te importan y significan algo en tu vida. Nunca te escondas tras falsas barreras. Precioso! un beso y hasta siempre...